Brecha digital
La tecnología, con cariño, acerca. Un mensaje de WhatsApp, una nota de voz o una videollamada pueden devolver la presencia de quien nos parecia lejano.
No es solo cuestión de botones: es trato, paciencia y un modo de acompañar que respeta los ritmos de cada persona.
Aprender a usar estas herramientas con calma crea confianza. Se pierden miedos, se gana autonomía y se instala una sensación de “yo también puedo”.